13. Proceso de establecimiento de los ejemplares en campo
Época de plantación
La época elegida para llevar a cabo el establecimiento de las plántulas de Rosmarinus tomentosus en campo es el final de otoño, pues el invierno suave de la costa proporciona unas condiciones buenas para que R. tomentosus pueda adaptarse bien antes de que llegue la primavera, y con ella el mayor crecimiento vegetativo. Así, cuando llegue la época de polinización, las plantas ya estarán establecidas y adaptadas en campo.
Preparación del medio
Previamente a la plantación, es necesario llevar a cabo unas medidas de preparación del terreno. A continuación se describen éstas para cada uno de los dos refuerzos que se llevarán a cabo.
Población de Nerja (Río Chíllar)
Como primera medida, se realizará un vallado de la zona de actuación para evitar que las personas accedan a la zona durante los trabajos de restauración, por lo que este vallado se mantendrá durante todo el tiempo que duren los trabajos. El vallado incluirá todos los ejemplares ya existentes en la población así como un espacio de 2 metros de la periferia en el que también se realizarán tratamientos previos a la plantación y donde se colocarán algunos de los nuevos ejemplares.
En esta población una de las grandes amenzas es la competición vegetal, ya sea por invasoras como por hibridación con Rosmarinus officinalis. Por ello, se eliminará en la zona de trabajo la vegetación no deseada, esto es, Arundo donax, Nicotiana glauca y otras especies que puedan resultar competidoras. También eliminaremos los ejemplares de R. officinalis que se encuentren dentro del vallado y, en el caso de que sea muy abundante por lo alrededores, se realizará un clareo de los mismos, para reducir el riesgo de hibridación.
Población de Punta La Mona
En esta población también se vallará la zona de trabajo incluyendo 2 metros periféricos. La diferencia es que en este caso el vallado se mantendrá una vez terminados los trabajos de restauración para evitar que el ganado y las personas accedan a la zona, ya que esta población se encuentra cercana a una pequeña urbanización.
Otra medida complementaria que se realizará es la instalación de un panal de abejas que nos asegure, al menos en los primeros años, una mayor cantidad de polinizadores, que en esta zona escasean.
Detalles del proceso
Una vez preparado el terreno, se ha de decidir los lugares de implantación de los ejemplares traídos de vivero. Los puntos de implantación se elegirán en función de la buena accesibilidad de la zona (pues en ambos casos trabajamos en acantilados rocosos que complican el establecimiento). Así, se buscarán sitios que naturalmente presenten suelo y, a su vez, se procurará que los nuevos ejemplares aparezcan entremezclados con los ya existentes, en la medida de lo posible. Se tendrá especial cuidado en la protección de los ejemplares ya existentes, para lo cual se buscarán zonas de claros de vegetación. En el caso de la población de Punta La Mona, una vez decididos los lugares concretos de implantación se llevará a cabo la eliminación de otras especies que dificulten el establecimiento de las plántulas debido a la competencia.
Una vez seleccionados los puntos donde se plantarán los ejemplares, las plántulas serán llevadas a campo el mismo día en que se realizará la plantación, para evitar su deterioro.
Para las aperturas del hoyo se aprovecharán oquedades naturales del terreno y se ampliarán las mismas usando un taladro en casos en que sea necesario. Se busca obtener un hoyo de un volumen aproximado de 0,125 m3. Figura 20. Taladro en roca (Iriondo, 2009)
Las plantas se instalarán en el hoyo, cubriéndolas ligeramente con tierra mejorada con materia orgánica estabilizada (en muy pequeñas cantidades). Una vez plantadas, se llevará a cabo un riego de establecimiento.
Época de plantación
La época elegida para llevar a cabo el establecimiento de las plántulas de Rosmarinus tomentosus en campo es el final de otoño, pues el invierno suave de la costa proporciona unas condiciones buenas para que R. tomentosus pueda adaptarse bien antes de que llegue la primavera, y con ella el mayor crecimiento vegetativo. Así, cuando llegue la época de polinización, las plantas ya estarán establecidas y adaptadas en campo.
Preparación del medio
Previamente a la plantación, es necesario llevar a cabo unas medidas de preparación del terreno. A continuación se describen éstas para cada uno de los dos refuerzos que se llevarán a cabo.
Población de Nerja (Río Chíllar)
Como primera medida, se realizará un vallado de la zona de actuación para evitar que las personas accedan a la zona durante los trabajos de restauración, por lo que este vallado se mantendrá durante todo el tiempo que duren los trabajos. El vallado incluirá todos los ejemplares ya existentes en la población así como un espacio de 2 metros de la periferia en el que también se realizarán tratamientos previos a la plantación y donde se colocarán algunos de los nuevos ejemplares.
En esta población una de las grandes amenzas es la competición vegetal, ya sea por invasoras como por hibridación con Rosmarinus officinalis. Por ello, se eliminará en la zona de trabajo la vegetación no deseada, esto es, Arundo donax, Nicotiana glauca y otras especies que puedan resultar competidoras. También eliminaremos los ejemplares de R. officinalis que se encuentren dentro del vallado y, en el caso de que sea muy abundante por lo alrededores, se realizará un clareo de los mismos, para reducir el riesgo de hibridación.
Población de Punta La Mona
En esta población también se vallará la zona de trabajo incluyendo 2 metros periféricos. La diferencia es que en este caso el vallado se mantendrá una vez terminados los trabajos de restauración para evitar que el ganado y las personas accedan a la zona, ya que esta población se encuentra cercana a una pequeña urbanización.
Otra medida complementaria que se realizará es la instalación de un panal de abejas que nos asegure, al menos en los primeros años, una mayor cantidad de polinizadores, que en esta zona escasean.
Detalles del proceso
Una vez preparado el terreno, se ha de decidir los lugares de implantación de los ejemplares traídos de vivero. Los puntos de implantación se elegirán en función de la buena accesibilidad de la zona (pues en ambos casos trabajamos en acantilados rocosos que complican el establecimiento). Así, se buscarán sitios que naturalmente presenten suelo y, a su vez, se procurará que los nuevos ejemplares aparezcan entremezclados con los ya existentes, en la medida de lo posible. Se tendrá especial cuidado en la protección de los ejemplares ya existentes, para lo cual se buscarán zonas de claros de vegetación. En el caso de la población de Punta La Mona, una vez decididos los lugares concretos de implantación se llevará a cabo la eliminación de otras especies que dificulten el establecimiento de las plántulas debido a la competencia.
Una vez seleccionados los puntos donde se plantarán los ejemplares, las plántulas serán llevadas a campo el mismo día en que se realizará la plantación, para evitar su deterioro.
Para las aperturas del hoyo se aprovecharán oquedades naturales del terreno y se ampliarán las mismas usando un taladro en casos en que sea necesario. Se busca obtener un hoyo de un volumen aproximado de 0,125 m3.
Figura 20. Taladro en roca (Iriondo, 2009)
Las plantas se instalarán en el hoyo, cubriéndolas ligeramente con tierra mejorada con materia orgánica estabilizada (en muy pequeñas cantidades). Una vez plantadas, se llevará a cabo un riego de establecimiento.